El Juego del Calamar brutalmente humana
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| Foto via Twitter |
Debo decir que antes de Squid Game, mejor conocida por todos los que ya la vimos como El Juego del Calamar, para mí Netflix estaba muerto, esperaba nuevas temporadas de algunas de sus series originales, pero no algo tan arrasador como esta serie coreana, sí, otra de las cosas que me sorprendieron es que me hallaba en mi habitación, pegada al teléfono viendo con incertidumbre un drama coreano.
Había estado muy atenta a las cosas de Disney+ y HBO Max que no había consultado Netflix pero empecé a ver en Facebook memes y todo el mundo hablando del famoso Juego del Calamar, pudo más mi curiosidad cinéfila (y mi pequeña encuesta en Facebook) que me descubrí abriendo de nuevo la plataforma para buscar la serie "y que Diosito me agarre confesada", dije (por aquello de la muñeca que me causó conflicto). ¡PUM! El primer capítulo es un trancazo brutal, inesperado, traumático, que te deja sin palabras y que te avisa de qué va todo esto.
Después de pasar por dos capítulos algo lentos, el Juego del Calamar es un sube y baja de emociones que se combinan con excelentes actuaciones, un desarrollo de personajes bien realizado y escenarios que se debaten entre lo estético y al mismo tiempo lo traumático y crudo. Ahí sonriendo como quien no sospecha en cuál de los infiernos de Dante está aparece Gi-Hun (Lee Jung-jae) con el que de inmediato simpatizas y no quieres que le pase nada.
Y ahí está cada uno de los 456 jugadores, todos en bancarrota, con el agua hasta el cuello, a punto de incluso perder la vida, cuya única esperanza yace en un cochinito de acrílico con 45 mil 600 millones de wones y en las pruebas: juegos infantiles que todos conocen pero que se tornan mortales; creo que parte del encanto es justamente esta composición entre estar en un espacio que parece un kinder y al mismo tiempo sentir la tensión de un lugar en donde no sabes a qué hora se acabará tu vida.
No he visto tanto cine o productos audiovisuales asiáticos pero sin duda, el ritmo de la serie me recuerda justamente a "Parasite" de Bong Joon-Ho con estas subidas y bajadas en la historia que te mantienen en vilo todos los episodios para saber qué juego será el siguiente, quién se quedará a la mitad del camino y qué pasará con Gi-Hun.
El Juego del Calamar es, creo que después de La Casa de Papel, una de las series que han colonizado el mundo y que a mi gusto no necesita una segunda temporada, es redonda aún con un final abierto y lo que rescato es que tiene un mensaje "entre líneas" que te pega tanto o más que el primer episodio: tienes humanidad para salvarte o la pierdes para intentarlo, durante 9 episodios nos muestran qué tan valioso puede ser alguien de buen corazón y qué tan necesaria es la suerte con la que llegamos a este mundo, al final la pregunta es: Ante una situación como las que cada personaje vive ¿Qué hubiera hecho yo?
Posdata: Recuerden que todos los viernes estoy en La Licuadora, por las redes sociales de Criterio Hidalgo, para platicar a gusto de cine, ahí los veo.


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