Dos caras del amor: "Malcolm and Marie" y "A todos los chicos: Para siempre"

En la cinta de 1996 "El amor tiene dos caras", el personaje de Bárbara Streisand dice en una escena memorable: "El amor verdadero tiene dimensiones espirituales, mientras que el amor romántico es una mentira", la afirmación me hizo reflexionar luego de ver dos películas que, a simple vista, no tienen nada en común salvo la conexión entre dos personas denominada amor.
 
De extremo a extremo, así son los amores de Malcolm y Marie, y Lara Jean y Peter Kavinsky; la primera pareja: una relación tóxica, sí, hay que ponerle así, volátil, desgastada, suspendiéndose de los últimos hilos del "a pesar de todo, sigo contigo por la simple razón de que te amo".
 
Dirigidos por Sam Levinson, Zendaya y John David Washington compaginan los reclamos y monólogos internos en la paredes del hogar de un cineasta acomplejado y su pareja, una mujer que intenta apenas salir a flote de sus batallas consigo misma, el mundo que comparten se vuelve un ring de lucha emocional que desencadena en un simple "gracias" y que somete a votación si esto es amor verdadero o no.
 
Hay atmósfera en blanco y negro con música de Labrinth y aunque la pareja no me pareció con mucha química (y quizá es intencional) he de decir que hay detalles buenos como la escena en la que Zendaya prepara Macarrones con queso.
 
Luego están Lara Jean y Kavinsky... el primer amor que titánicamente (aunque suene exagerado) lucha por continuar a pesar de lo que les pongan en frente por la misma razón: el fuckin' amor.
 
Esta es la culminación de una trilogía de corte romántico, del bonito, del que alguna vez todos hemos dicho "como si esas cosas pasaran. Basada en las novelas de Jenny Han, es el último año en la preparatoria para Lara y Peter, la pareja se ve en la necesidad de tomar desiciones trascendentales para su relación, el dilema del "que pasará si" ambientado con canciones que van desde las Spice Girls, hasta BLACKPINK.
 
Como buena fan de las películas románticas diré que está bonita, es más hay partes que me resultaron familiares y voy a destacar la actuación de Anna Cathcart como Kitty y ese diálogo dedicado a Harry Potter. 
 
Sea como sea, tanto "Malcolm and Marie" y "A todos los chicos: Para siempre" juegan con ese factor que, también menciona Streisand en su película: enamorarse, algo que la gente desea, porque, según Rose Morgan, el personaje de Bárbara, aún cuando puede ser por tan poco tiempo o tan doloroso, se siente jodidamente bien.
 
 
Foto vía: Netflix

Foto vía: YouTube

 

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