Dune, el enigmático viaje a un mundo diferente
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No voy a mentir por convivir, esperaba Dune desde que Denis Villeneuve habló de sus intenciones de revivir una de las películas características de David Lynch y me pregunté ¿Cómo le va a hacer para medirse con el gran David Lynch? Pues lo hizo, puso un mix de actores conocidos, populares y consagrados, con un despliegue de tecnología para recrear ciertos escenarios y paisajes tan impresionantes que le dije a mi amigo con el que fui a verla que parecía ese fondo de pantalla genérico que te aparece en Windows 10.
Ahí está Timothée Chalamet, el morrito que todos recordamos en "Llámame por tu nombre", a quien vemos como el protagonista, un principe, aprendiz de una familia que por generaciones ha gobernado el planeta oceánico de Caladan y que luego deben de gobernar el feudo de los Arrakis. Los Atreides, su padre (Oscar Isaacs), su tío (Josh Brolin) y la enigmática figura de su madre (Rebbeca Ferguson) forman su núcleo familiar ajeno a ciertas cosas y preocupado por otras.
Paul Atreides (Chalamet) encierra un misterio también, no es claro y se supone que esa es la intención de Villeneuve, estirar al personaje sin revelar mucho, llevarlo a un límite en el que no sabes hacia donde irá y cómo va a madurar tras un acontecimiento que cambia sus días de príncipe y una certeza única: encontrar a la misteriosa mujer (Zendaya) perteneciente a los Arrakis.
Mención aparte merece el villanazo que se avienta el primer actor Stellan Skarsgard y un Jason Momoa tan alejado de Khal Drogo de Game of Thrones e incluso de Aquaman que sorprende con una breve pero limpia actuación, puro conocido en otras esferas diferentes a lo que Dune propone, un claro ejemplo son Dave Bautista que hemos visto divertidamente en Guardianes de la Galaxia o a Javier Bardem que también cambia de los típicos roles que siempre maneja.
A muchos no les terminó de convencer la propuesta de Denis Villeneuve y es válido si son fans de la anterior versión o del género propio, para alguien que había tenido muchas expectativas desde que se anunció, cumplió con su cometido, pero no voy a negar que hay partes lentas que se salvan con la súbita explosión de acontecimientos llenos de acción que desembocan en un camino sin marcha atrás.
Para mí, sin demeritar algunas producciones venideras y hasta el 28 de octubre de este año, Dune es lo mejor que nos ha dejado el cine pandémico del 2021, y algo que rescato es que a partir de su estreno, viene una ola de buenas películas que van a cerrar un segundo año inestable para el cine, te pudo gustar o no, pero hay que admitir que la experiencia de volver a sentarte en una butaca y encontrarte con algo como Dune ha sido muy bueno ¿Qué deparará la segunda y la posible tercera parte de Dune? Lo sabremos en octubre del 2022 y si las cuentas nos salen bien en algún momento del 2023.
😗
Recuerden que todos los viernes tenemos una cita en La Licuadora para hablar de lo que más nos gusta en esta vida: el cine.


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