Oppenheimer o el moderno Prometeo de Nolan
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| Foto vía Twitter |
En la mitología griega, Prometeo era un titán al que después se le considerarían como el protector de la humanidad, en una de esas hazañas propias de la misma mitología, Prometeo robó el fuego de los dioses para dárselo a los humanos y que éstos lo usaran a su conveniencia, por así decirlo, lo anterior es una apropiada analogía contenida en el libro "Prometeo Americano: el triunfo y la tragedia de J. Robert Oppenheimer" de Kai Bird y Martin J. Sherwin, libro que sirvió de inspiración y base para que Christopher Nolan desarrollara su más reciente película: "Oppenheimer".
Esta fue la manera en la que Christopher Nolan entró por la puerta grande a Universal, después de su no tan bonita salida de Warner, su película es la apuesta de este studio en la temporada de los Blockbusters, el rival que en un sentido mercadológico, compite con la película más esperada, según IMDb, del 2023: "Barbie", pero que junto con ella generó un fenómeno interesante para la industria del cine y en medio de una crisis dentro de la meca de Hollywood, el Barbenheimer es como un respiro, pero bueno, ya hice una estrada de eso, es momento de desglosar la producción que tiene como protagonista a uno de los favoritos de Nolan, Cillian Murphy, retratando al hombre que le dio al mundo un arma de dimensiones desconocidas y mortal, como lo fue la bomba atómica, tal y como Prometeo hizo con el fuego y que de acuerdo a la cinta, convirtió a Oppenheimer en un destructor de mundos.
Vamos al grano, no tengo más que decir que "Oppenheimer" es una auténtica obra de arte y me atreveré a agregar que es como si Nolan hubiera escrito una sinfonía, va de menos a más, sin dejar que su espectador deje de prestar atención y el hilo de los eventos jamás pierde relevancia, como siempre, al estilo Nolan, es una cinta que nos pone a pensar más de dos veces; esta sinfonía visual llega a un Crescendo que tiene un particular estruendo en una serie de piezas que integran un perfecto rompecabezas, con el más perfecto de los finales; es un viaje de 3 horas por la vida de J. Robert Oppenheimer, conocido como el padre de la bomba atómica, la cinta sorprende en todas y cada una de esas horas y sí cumple las expectativas que desde que el director británico anunció su nuevo proyecto y el cast que lo conformaría, se fueron creando y eso también se debió a que en un principio, nos dieron un escueto panorama, sin decir mucho solo teníamos una verdad absoluta, se iba a mostrar cómo es que crearon el arma que destruyó las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, durante la Segunda Guerra Mundial. Nolan habla acerca de esa primera bomba que hicieron y que probaron en Nuevo México sin saber la magnitud de la misma; pero "Oppenheimer" va más allá de este hecho histórico y agrega la carga moral que trajo consigo el científico luego de que se dio cuenta de lo que implicaba esta arma con todo y las consecuencias que traería para el mundo entero y en esta línea están también la gente que lo respaldó, la que lo ayudó y hasta la que lo traicionó.
Es precisamente la manera en la que Nolan cuenta la historia que hace que "Oppenheimer" no sea una biopic más en Hollywood, hay mucho más que contar que simplemente cómo vivió en sus inicios el científico, qué mujeres amó, quienes fueron sus aliados, cómo llegó a liderar el Proyecto Manhattan y esa audiencia a la que se vio expuesto por considerarlo un traidor a su patria, sus miedos, sus egos, etc; se trata de una narrativa extraordinaria, saltos de tiempo en blanco y negro, para de nuevo volver al color, edición de sonido que se convierte en un personaje más, una explosión como actriz de reparto, la espléndida fotografía de Hoyte van Hoytema, con quien Nolan trabaja desde "Interestelar" y el trabajo de todos y cada uno de los actores a los que el cineasta británico convocó para su película, ninguno desentona ni queda a deber, desde Cillian Murphy que está como para Oscar, pasando por un Robert Downey Jr impecable, una Florence Pugh que le pone sal y una Emily Blunt que le agrega pimienta; caras conocidas que hacen lo suyo y que nos dan esos maravillosos plot twists, llámense Benny Safdie, Rami Malek, Jason Clarke o el regreso de Josh Harnet, y sorprendentes cameos de Kenneth Branagh y hasta del mismísimo Gary "Sirius Black" Oldman.
Ya no hablemos de que Nolan no usara CGI, se olvida cuando te adentras a una narrativa que por momentos se te hace como un thriller, hay una escena con terror del bueno y por otros momentos es lo que debe ser una biografía, incluso el final lo podríamos describir como semi abierto, deja uno que otro cabo suelto, despertando el interés de ese público al que le crea una curiosidad de urgar en la historia para saber más de un hecho histórico que cimbró a la humanidad y eso ya es un plus, llamémosle irónicamente, una reacción en cadena, positiva. "Oppenheimer" es sin duda y hasta el momento la mejor película del 2023 (por encima de Barbie y miren que amo a esa muñeca) y aunque sean historias totalmente diferentes, no se puede superar la manera en la que Nolan lo contó todo, de mí se acuerdan en los Oscar del 2024; si ustedes están pensando que no porque 3 horas es bastante, créanme cuando les digo que parecen como hora y media, no le sobra ni un minuto y eso solo puede ser porque hay una historia bien contada que atrapa, visualmente es un manjar y no desaprovecha ninguno de sus recursos, Nolan lo hace de nuevo, puede que hasta se supera a sí mismo, dejando a sus espectadores fascinados e impactados con su moderno Prometeo.



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